Conocenos

Historia

En 1923 Don Juan Paladini se radica con su familia en la localidad de Villa Diego, Santa Fe. Allí comienza a elaborar productos inspirados en recetas de la vieja Italia. Chorizos, morcillas, salames y bondiolas empiezan a producirse.

Un primo de la familia, Bruno Paladini, comienza a colaborar con Don Juan en 1935 en el trabajo de todos los días. Eran años duros, en donde nada sobraba y todo costaba.

A pesar de su juventud, a los 40 años de edad, Don Juan Paladini fallece en 1938, quedando su esposa Doña María Davalle y sus 2 hijos mayores, Rodolfo y Juan Pablo Paladini –aún niños–. Juntos, con la colaboración de Bruno, supieron seguir adelante con el incipiente emprendimiento. A través de los años, con mucho esfuerzo y sacrificio, logran estabilizar el negocio para que pueda ser el sostén económico familiar.

En 1958 Juan Pablo Paladini elabora la primer Mortadela como complemento a los productos tradicionales, marcando el hito fundamental en la historia de la empresa. El producto pasa a tener una gran aceptación en el público consumidor y esto comienza a generar grandes demandas, transformando la producción artesanal en una pequeña escala industrial.

La actividad comienza a requerir mayor aporte laboral y en 1962 se suma el 3er. hermano:

Pacífico “Tilo” Paladini, que había estado colaborando en el negocio años atrás y, que por razones de salud, había dejado la ciudad. Su incorporación le comienza a dar a la empresa un formato familiar, aunque con proyecciones a gran escala, ya que un año más tarde la gran demanda empuja al crecimiento y se decide construir una planta fabril lejana del casco urbano, en el actual predio de José Piazza, a orillas del río Paraná.

En 1964 se incorpora a la empresa el 4to. hermano: Roberto Paladini, consolidando así el lazo familiar, factor clave de éxito de Paladini. Todos comienzan a forjar un camino de dedicación, esfuerzo y constancia en el trabajo de todos los días. A este se le suma una fuerte impronta empresarial y desafiante visión de liderazgo, por lo que un año después se define el primer isologo de la empresa. Dicha insignia resaltaba el concepto de Industria Frigorífica y su lugar de origen, argumentos distintivos de la época.

Una mortadela gigante de 300 kilos se presenta en la Sociedad Rural de Rosario en 1968, este hecho se convierte en un suceso para el público y los medios. Paladini valida su preferencia en el gusto y el paladar de los consumidores.

Bruno Paladini, colaborador permanente de la empresa, fallece en el año 1970. Los 4 hermanos –Rodolfo, Juan, Tilo y Roberto– profundizan y aferran su lazo de unión y trabajo incansable, manteniéndose así a lo largo de los años.

Durante la década del 70 se incorpora a la 3er. generación de la familia. Se los capacita y con los años se los incorpora a la estructura de gestión, sumando iniciativas y manteniendo aquellos principios fundamentales sobre los que se fundó la empresa: el esfuerzo, la dedicación y el empuje permanente.

En el año 1973 se re define el isologo de la marca estableciendo por primera vez la famosa forma de rombo y sus colores propios derivados del verde y rojo. Años más tarde se trazan las primeras proyecciones nacionales basadas en un Plan de Regionalización, con Centros de Distribución en todo el país, y así llegar con sus productos a todas las mesas argentinas.

A principio de los ochenta comenzaron las ventas a Capital federal y conurbano bonaerense. Con las años, se vio la necesidad de abrir la Sucursal Buenos Aires, y consolidar así su protagonismo comercial y logístico a nivel nacional. Con los años continuó su estrategia finalizando 10 centros de distribución en todo el país.

En 1985 se adquiere lo que fue el histórico Frigorífico Villa Diego. Comienzan importantes reformas de sus instalaciones para transformarla en una Planta de Faena para exportación, consumo interno y fundamentalmente para chacinería, el negocio principal de la empresa. La planta logró certificación internacional para la exportación de Cuota Hilton y distintos cortes vacunos.

A fines de esta década se concreta la Planta de Tratamiento de Efluentes y sus lagunas naturales. La inversión posicionó a Paladini como una de las primeras empresas en el país comprometida con el cuidado y la preservación del Medio Ambiente. Además, Paladini avanza con la fusión y adquisición del Frigorífico Embutidos La Arroyense, ampliando su negocio en el mercado nacional.

Un Plan de Integración Vertical se proyecta en el año 1992, comenzando con inversiones en la reproducción porcina en la localidad de Villa Amelia, Pcia. de Santa Fe, el primero de los casi 3 centros de producción porcina actuales. En la misma línea, comienza la producción de granos a escala para intensificar la integración y el autoabastecimiento. Un año después, se rediseña el isologo de la marca, modernizando sus líneas, estilizando sus vértices y trabajando su tipografía estableciendo un carácter más afinado para la época.

A mediados de la década del 90 la empresa logra consolidar su liderazgo industrial en infraestructura con maquinarias y tecnologías de vanguardia, profesionalización y capacitación de su gente a través de numerosos viajes a ferias de Estados Unidos y Europa. Mientras que en el año 2000 certifica su producción con ISO 9000 a la Calidad.

Comienza una nueva década y Paladini lanza al mercado su Línea Selecta. Un portafolio de variedad premium con materias primas seleccionadas y la historia de recetas tradicionales de su origen Lucca, Italia.

En 2005 se certifica a la empresa con ISO 14.000 en Medio Ambiente. Dicho año se establece también la norma de “libre de humo” de la provincia de Santa Fe.

La segunda Granja de Reproducción Porcina en La Toma, San Luis, comienza a operar en el 2010. Con dicha inversión, la empresa logra transformarse en el productor porcino número 1 de Argentina, con un total de 9.200 madres y una población de 122.000 cerdos constantes.

Mientras el diario La Nación ubica a Paladini como la empresa número 11 entre las de mejor reputación del país (estudio realizado por el Reputation Institute de Estados Unidos en conjunto con el IAE Business School de Argentina), en el año 2011 se realiza un nuevo rediseño del isologo de la marca aggiornándola a los tiempos que corren.

2011 es el año donde la empresa, líder indiscutido en el mercado nacional de fiambres, basada en los mismos valores que le imprimieron sus fundadores y guiada por su Plan Estratégico 2023 define un nuevo desafío que es convertirse en una empresa líder en alimentos. Comienza así, una etapa de diversificación de su portafolio de negocios y marcas donde se destaca en 2012 el lanzamiento de su línea de quesos y en el 2013 la incorporación de la línea de rebozados de pollo con sus nuggets y medallones.

En 2013 se da comienzo a las operaciones de su nueva planta de faena y depostada de cerdo de 15.000 m2 y tecnología de última generación a nivel mundial. Ese mismo año se incorpora a la empresa la 4ta generación de la familia refrendando el sueño de aquellos inmigrantes italianos que se instalaron en Villa Diego en 1938 y que con esfuerzo, dedicación y visión soñaron con una empresa que perdure en el tiempo.

Como parte del crecimiento del negocio, en 2014 se rediseña el portafolio de productos de su Línea Selecta y se lanza la marca L’abratto que rápidamente se instala como una marca referente en productos Premium. Sumada a la diversificación de marcas y productos también se continua apostando a dos factores claves en el éxito de la empresa que es su cadena de distribución y sucursales propias y su planta industrial. Así, dentro del plan de adecuación a las nuevas exigencias y desafíos, en 2015 se inaugura la nueva sucursal de Tucumán que será decisiva en la consolidación del liderazgo en la región noroeste del país y se pone en funcionamiento la nueva sala blanca de feteados, la nueva sala de máquinas y el nuevo sector de preparación de pastas.

En 2016 el Grupo adquiere el negocio de la empresa española Espuña en Argentina, sumando a su portafolio dicha marca, líder en el mercado argentino de curados y su planta industrial de Pergamino. En ese año se termina el tercer Centro de Producción Porcina en La Toma, San Luis consolidando el liderazgo nacional con 12.000 madres.

Consolidando su carácter de empresa líder en alimentos, entre los años 2017 y 2018 se lanza la línea de Milanesas de soja, Papas congeladas, Pastas y Tapas; y se consolida la posición en el mercado de hamburguesas con el lanzamiento de las hamburguesas de cerdo bajo el concepto de Funburger.